Cuando se disuelve en agua y luego se enfría es un poderoso gelificante. Es incoloro e insípido, también tiene la capacidad de absorber agua entre 200 y 300 veces su peso. Es muy útil en la cocina porque gelifica en caliente (a 35 °C), contrario a la gelatinas animales, que para que cuaje debe estar completemente fría.
Una cosa importante es que el agar-agar es capaz de gelificar frutas como la piña que la gelatina común no puede debido a la acidez de los zumos. Además, al ser una fibra soluble es un regulador intestinal y ayuda con los trastornos gástricos; limita la absorción de grasas y es rico en minerales y oligoelementos [1]. Sacia el hambre por lo que es adecuado en dietas y arrastra residuos de metales pesados..
Cabe destacar que este es mi primer experimento con el agar-agar, pero creo que me salió bastante bien, así que se los dejo a ver que tal.
Bombones de sandía y uva
Ingredientes:
1 taza de sandía
1/2 taza de uvas
1 1/2 tazas de azúcar
1 1/2 tazas de agua
1 cucharada de agar-agar
En primer lugar se coloca en una olla 1 taza de azúcar, 1 taza de agua y la sandía, se cocina hasta que se reduzca el liquido a la mitad. Al mismo tiempo se coloca el resto del agua y el azúcar junto con las uvas en otra olla (ambas a fuego medio) y se deja cocinar hasta que se reduzca el liquido a la mitad. Se licuan por separado las frutas y se vuelven a verter en sus respectivas ollas. Ahora se coloca un cuarto cucharada de agar agar en el zumo de uvas y se lleva a hervor por unos 5 minutos, luego se retira del fuego y se deja enfriar. Mientras tanto se coloca el resto del agar-agar en el zumo de sandía y se lleva a hervor por 5 minutos.
En un molde para bombones se llena hasta la mitad cada pieza con el zumo de sandía, luego se coloca una pequeña bolita del ahora gelificado zumo de uva en cada pieza y se termina de llenar el molde con el zumo de sandía. Finalmente se llevan al congelador por 10 minutos y listo... Bombones de sandía rellenos de uva.